09.19.06
Rodriguez Vallejo, le quedamos muy reconocidos
Agradecemos al linier (perdón, “asistente” ?!) Manuel Rodríguez Vallejo, su desinteresada contribución a la Campaña pro Derecho de Recurso al Vídeo que, desde la plataforma que nos brinda la tertulia de “Intermedio” en Radio MARCA, venimos desarrollando hace años.
Su feliz intervención en el Almería-Cádiz del domingo, interrumpiendo el juego para hacer que el árbitro Iglesias Villanueva señalara un penalti contra el Almería como sanción a un incidente producido seis metros fuera del área, nos releva de toda argumentación a favor de nuestra causa.
Es patente que semejante desatino, la injusticia que comporta, y la grave perturbación del pacífico estado de ánimo de público y jugadores con riesgo de derivar en violencia, hubieran podido subsanarse en treinta segundos.
Siempre, claro, que los equipos tuvieran derecho a recurrir al vídeo para aclarar tanto esta clase de errores (inevitables), como esas otras situaciones más evitables en cuya base está menos el error de apreciación que la predisposición del ánimo del árbitro o de sus superiores jerárquicos ( v.gr. caso Moggi).
Quien, ante semejante evidencia, todavía se opone a la utilización del vídeo como medio auxiliar del arbitraje, o tiene alma de corrupto, o padece una insuficiencia intelectual crónica.
(Continuará)
Agradecemos al linier (perdón, “asistente” ?!) Manuel Rodríguez Vallejo, su desinteresada contribución a la Campaña pro Derecho de Recurso al Vídeo que, desde la plataforma que nos brinda la tertulia de “Intermedio” en Radio MARCA, venimos desarrollando hace años.
matama said,
September 20, 2006 at 12:12 am
Para seguir con la alucinación resulta, que Rodríguez Vallejo ha solicitado la baja para la eliminatoria copera….o sea que ¡¡¡no le habían dado de baja!!! Después de su “penalti” (ha superado, como mejor fallo arbitral de la historia, las 3 tarjetas mostradas al mismo jugador durante el pasado Mundial de Alemania), ¡¡¡pretendÃan que siguiera arbitrando!!!
Desde aquí propongo a Rodríguez Vallejo que escriba un libro autobiográfico, que bien podría llamarse “El Reglamento y yo”. Por supuesto, prologado por Sánchez Arminio.