09.16.06
¡Todo al 22!
Lo siento, Txente. Me caes de puta madre. Hace unos días te apuntaba a la Selección de Fútbol de Guti (ver “Gasol, Calderón,… y Pedrosa!!”). Pero el paño sólo tiene 36 números sobre el cero, y tú llevas el 54 sobre las lumbares.
Tantas veces trabajando juntos. Estampa de rudos navarros. En el Tour. En el Giro, llevando el pelotón a muerte. Dale venga, sube, baja, rom-pe-pier-nas, fal-sos-lla-nos, un día y otro… Comienza el puerto. Ahí va Txente, pasa Arrieta, dale, sigue. Todos los días. Sólo cambia la estampa por San Fermín: Pañuelo al cuello.
Cuando hoy ha conectado la Tele y os he visto a los dos…, vaya. Cada uno con un maillot distinto, que los dos se me hacen igual de raros. A diez minutos el pelotón y a ochenta kilómetros la meta. Qué emoción. Me hubiera gustado veros marchar. En un alarde de potencia, a relevos extenuantes, dejando atrás a vuestros seis compañeros de escapada. Pero el viento, que os esperará emboscado durante treinta o cuarenta kilómetros de extensa mancha, sólo aconsejaría esa táctica a un imbécil. Y entre los dos sumáis más experiencia ciclista que los otros seis juntos.
No necesitais hablaros. Os vais a divertir de lo lindo. Seguro. Jugando al ratón y al gato con vuestros compañeros de aventura y encarnizados rivales en la lucha por la victoria. ¡Qué paradójico es el ciclismo! Ah, contra el viento. Ese enemigo implacable. Nadie que no haya sido detenido por ese muro invisible, kilómetros y kilómetros pedaleando contra esa fuerza silenciosa, puede saber de qué hablo.
¿Ese enemigo? Enemigo de todos: Ese aliado. Enemigo de los enemigos. Hay que saber emplearlo. Hoy os toca coronar vuestra experiencia con la astucia de Odiseo.
Comenta Peio en un canal que le gustaría que cualquiera de los dos ganeis. La misma suerte os desea Perico en el otro. Pero les cuesta creer. En esa escapada van, por lo menos, dos tipos jodidos. Una vez más la razón equivoca al corazón. Yo, como no tengo nada que enseñar, estoy seguro: Uno u otro ganarreis. Con la sagacidad de Ulises y la fuerza de Aquiles.
Los dos no podeis ganar. Así que mejor multiplicar vuestras opciones. Después sabré cmo lo habéis resuelto. Uno sale a por Gusev. Otro a por Bak. Encomendado la controversia a la decisión o a la fuerza de los enemigos más valiosos, os habéis puesto en manos de lo que el destino os tenga reservado. En los terrenos de Fortuna el paño de la ruleta sólo tiene treinta y seis números sobre el cero. El hombre de Arri, Bak, atacará más largo y llegará más lejos. ¡¡Ponga todo al 22!!
